Jesús Rico Vargas

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“¿Para Qué Buscar lo que es Encontrado?” (Lucas 19:1-48)

In Devocional, Jesucristo on octubre 30, 2010 at 7:04 am

Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Lucas 19:10)

¿Tiene sentido buscar lo que ya se ha encontrado? ¿Verdad que No? Uno busca lo que se ha perdido, no lo encontrado. De la misma forma, pensar que el lugar donde Dios nos puso no es nuestro lugar, porque nos sentimos en una tierra de pecadores, ávaros, malaclase, mentirosos y lo que fuere, es algo que  no tiene sentido. Porque si Dios le puso allí, es precisamente para eso: Para Buscar lo que se había perdido. Miles de personitas necesitadas del Amor de Dios, que a causa de ese vacío hacen lo que hacen.

Si usted hoy se cree santo, está bien; pero que esa santidad le lleve a ser instrumento de luz, para que la luz de Cristo alumbre a aquellos que aún viven en oscuridad. Pero si su caso es la de aquellos que viven como en oscuridad, quiero decirle algo. Yo conocí y viví muchas cosas que pensé eran lo que llenaba mi vida, pero a la final me dí cuenta que era solo ilusiones mías, porque sufría y no hallé descanso, ni paz, ni amor en mi alma. Pero cuando me acerqué al Amor de Cristo, no como un religioso, sino con un corazón sincero, consciente de mi necesidad de Él, fue solo entonces cuando empecé a ver.

Como dijo el salmista: “Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz” (Salmo 36:9)

¿Estás lleno de la luz de Cristo hoy? Compártela al que la necesita, comparte este blog en el muro de facebook del que lo necesite. ¿Necesitas tú la luz de Cristo? Recíbele en tu corazón, y él hará.

Dios les bendiga,

Jesus Eduardo Rico Vargas

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“La actitud de mi corazón” (Marcos 4:1-41)

In Devocional, Jesucristo, Jesus Rico Vargas on septiembre 22, 2010 at 5:00 am

Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno. (Marcos 4:8)

Siempre me pregunté, por qué unas personas son más felices que otras. Por ejemplo: ¿por qué existen algunos que teniendo dinero y bienes materiales viven desdichados, pero otros que teniendo solo lo necesario viven mejor? Con todo, y para no hacer las cosas fáciles, están los casos contrarios, que por su escases condician lo que no deben y viven desdichados. ¿En dónde radica la diferencia?

En la Biblia se habla de la parábola del sembrador. En esta parábola, estos son los participantes: El Sembrador, la semilla, y la tierra. En todos los casos, son los mismos participantes, pero solo una cosa es diferente: la tierra. Y son cuatro diferentes: el camino, los pedregales, la llena de espinos y la buena tierra. Lo curioso aquí, fue el descubrir que éstas representan las actitudes del corazón.

  1. ¿Endurezco mi corazón para sumirme en la ingratitud de lo que Dios me da, pues aunque sea poco para mí, es lo suficiente? (Estos son los del camino)
  2. ¿Dejo que mi falta de carácter me lleve a ser presa fácil de amigos “buen intencionados” que con su negativismo destruyen mis sueños? (Estos son los pedregales)
  3. ¿Dejo que la avaricia y los afanes me prohíba disfrutar de la belleza de vivir en plenitud con la familia y con las personas que más amamos? (Estos son los de espinos)
  4. ¿O mejor me dispongo a dar gracias siempre por todo, y me dedico a cuidar lo que Dios me da como bendición: la vida, la familia, al amigo, al vecino, y aún hasta los que tal vez nos hacen daño? (Estos son los de la buena tierra)

Solo una vida tenemos y ésta hay que saberla invertir. ¿Cómo vas a recibir la semilla que Papito Dios tiene para ti hoy?

Dios les bendiga,

Jesus Eduardo Rico Vargas