Jesús Rico Vargas

“¿Cómo Está el Pozo de Tu Vida?” (Juan 4:1-54)

In Devocional, Jesucristo on noviembre 16, 2010 at 6:59 am

“La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.” (Juan 4:15)

Muchos conocemos la historia de Jesucristo y la mujer samaritana. Sabemos que un día Jesús, rumbo a Galilea, tuvo que pasar por Sicar una ciudad de Samaria. Y cansado de caminar, descansó en un pozo él solo, mientras sus discípulos fueron a traerle de qué comer. Y fue entonces cuando se conoció con la mujer samaritana.

Si lees el pasaje de Juan 4, desde el versículo 1 al 15, notarás algo curioso. Primero, Jesús toma como pretexto pedirle agua, pero al final, termina él ofreciéndole el agua de vida que sacia el corazón. Y termina pues, ella pidiéndole a Él, conociendo los beneficios. Pero notarás, después del versículo 16 que el corazón de esta mujer estaba lleno de heridas del pasado, con vacíos profundos, que siempre buscó llenar con el amor de hombres, que tal vez,  a la postre, le hicieron más daño.

Nuestra vida es como un pozo, pues uno saca agua de un pozo para llenar el vacío de sed en el nuestro. El problema está cuando vamos a pozos que nada bueno aportan. Nos aferramos a personas y situaciones que nos hacen más daño de lo que nos benefician. Ir a Jesucristo es diferente, su agua es más pura que el agua Oasis, Manantial, o cualquier otra marca de agua que exista en Colombia (por buena que sean, claro está).

Esa agua que proviene de Jesucristo, es el agua espiritual que sacia nuestra necesidad de Amor. Porque su amor es verdadero amor. El cual se recibe por fe y en oración. ¿Deseas nunca más tener que ir a un pozo de aguas, que sacia temporalmente, porque deseas el agua que proviene de Dios que sacia mi sed una vez y para siempre?

Te invito a que en oración le pidas hoy a Dios: Señor, necesito de ti, necesito de tu amor; porque hoy comprendí que solo tu amor es el que restaura mi vida y sacia mi necesidad. Gracias por amarme y por tu anhelo de bendecirme. Recibo tu perdón y tu eterno amor. Amén.

Dios le bendiga,
Jesus Eduardo Rico Vargas

“Todo Lo Recibimos de Dios” (Juan 3:1-36)

In Devocional, Jesucristo on noviembre 11, 2010 at 4:30 am

“Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.” (Juan 3:27)

Este principio se hace verdad a mi vida, cuando entiendo que de Dios vengo y a Él voy. Que fue solo de Él de quien recibo todas las cosas. Aún las que no considero tan buenas.

Así es, como dijo el rey Salomón: “Y el polvo vuelve a la tierra, como era, y el espíritu vuelve a Dios que lo dio. Vanidad de vanidades, dijo el predicador, todo es vanidad.” (Eclesiastés 12:7-8)

Solo los humildes de corazón entienden, que si es de Dios de quien recibo todas las cosas, es porque nada de lo que tengo es mío, sino de Dios. Y que Él me lo ha entregado para que lo administre con sabiduría, con un propósito claro: Glorificarle. Siendo de bendición para sus hijos, mi familia, y en todas las cosas que emprenda.

Con cada acción honramos o deshonramos a Papá Dios. Tu, ¿qué decides hacer hoy?

Dios les bendiga,

Jesus Eduardo Rico Vargas

“Tu Estás Conmigo” (Juan 2:1-25)

In Devocional, Jesucristo on noviembre 10, 2010 at 7:04 pm

“Y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.” (Juan 2:25)

Es importante recordar hoy, que Dios conoce nuestra vida, mejor, incluso, que nosotros mismos. Y aunque creamos que él no ve lo que hacemos, él conoce hasta lo más íntimo de nuestros pensamientos y nuestro corazón. Por eso, si criticar la calidad musical de Alejandro Sanz, podríamos decir que se equivoca al decir “que cuando nadie le ve” hará esto o aquello, siendo que Cristo conoce nuestras vidas.

¿Sabes qué es lo más sorprendente? Que Papá Dios nos conoce, incluso, desde antes de nacer. Y su amor eterno, nunca ha cambiado.

Recuerda que Cristo te ama, y mientras viva, tienes un propósito y un sentido por el cual vivir. Eres más importante de lo que haz pensado.

Dios les bendiga,

Jesus Eduardo Rico Vargas